Una vez finalizado, hoy queríamos hacer un repaso más personal de lo que ha sido esta última edición de Eufònic. Ya sabéis que hace un tiempo en Sonicaworks os contamos las primeras confirmaciones, pero ahora queríamos hablar un poco de cómo ha salido todo!
Para empezar, hay que decir que más de 7.000 asistentes es un número que habla solo. No es un festival masivo tipo mainstream, pero para el enfoque que tiene, es bastante bestia. Y tiene mucho mérito porque no es un festival cualquiera de conciertos a saco, sino que mezcla arte, instalaciones, naturaleza y música de todo tipo.
Una de las cosas que más nos ha gustado es ver cómo usan espacios del Delta y del centro de Amposta (Cataluña) de maneras muy diferentes. Desde el Auditori, con directos casi cinematográficos, hasta el Casino con cosas más raras y experimentales. Aunque la lluvia obligó a mover alguna cosa, la gente respondió igual. ¡”Cantando bajo la lluvia”!

Han apostado fuerte por los shows audiovisuales. Por ejemplo, el directo de Murcof ha dado mucho que hablar, igual que propuestas muy intensas como Caïn و Muchi. Y la ya prevista programación nocturna: como ya habíamos anunciado, el set de nuestra querísisma Cora Novoa para cerrar, con techno y electro bien hilado, o la sudafricana Yugen Blakrok con su rap intenso, entre otros y otras.
Lo que nos gusta también es que no es un festival de “electrónica plana”, sino que combina folklore reimaginado, punk irreverente, hip hop, performances y hasta paseos sonoros. De hecho, en Amposta se montan conciertos y actividades en 35 espacios diferentes, así que no es el típico sitio donde vas a una carpa y ya.
Otro tema que creemos que está guay remarcar es la paridad y la diversidad: un 40 % de mujeres artistas, un 20 % de proyectos mixtos con liderazgo femenino, 3 % queer… Vamos, que no es un cartel monótono ni de amiguetes de siempre. Y eso es importante destacarlo para otros festivales que siguen bastante cojos en esto.
También han sumado cosas más de nicho como la música drone o propuestas cósmicas, que no suelen verse mucho. Igual no es para todo el mundo, pero le da personalidad. Y la parte artística sigue estando muy pensada para el entorno del Delta: robots, esculturas de sal, instalaciones subacuáticas… Aquí no es solo “música”, es cultura en el sentido más amplio.
Ya decíamos en la previa que Eufònic no es un festival para quien quiera hits de radiofórmula. Y después de ver cómo ha ido la edición se confirma: es para quien busca experimentar y descubrir. Eso tiene su público fiel, y parece que crece cada año.
Para quien quiera comparar, podríamos decir que tiene puntos en común con otros festivales de música avanzada o arte sonoro como L.E.V., MIRA o Sónar+D, pero con un punto más rural, más conectado al paisaje y al territorio. No tienes la gran ciudad como fondo, sino arrozales y agua.
Por cierto, ya tienen fechas para 2026: 16, 17 y 18 de julio. Así que quien se haya quedado con las ganas ya puede apuntarlo.

En Sonicaworks nos encanta ver que en España hay festivales que se salen del molde y que se la juegan con propuestas menos fáciles pero mucho más ricas. Y oye, si os interesa esto de la música experimental, del arte audiovisual o incluso del diseño sonoro, ya sabéis que siempre estamos para charlar o aconsejar sobre equipos y herramientas para crear este tipo de proyectos.
